martes, 14 de junio de 2016

HABILIDADES NECESARIAS PARA EMPRENDER




Algunos de los emprendedores más potentes que conozco no tenían ni carrera universitaria ni formación al uso. La mayoría de hecho  no saben de finanzas, no tienen carísimos MBAs, ni han trabajado en puestos de dirección.

Pero sí es cierto es que existen ciertos rasgos o habilidades que, aunque en absoluto garantizan el éxito si que comparten muchos emprendedores de éxito… y por algo será:



    Creatividad

    Capacidad para detectar oportunidades

    Habilidad comercial

    Liderazgo

    Empatía con el cliente

    Visión

    Capacidad para resolver problemas complejos

    Comunicación

    Sacrificio y Resiliencia


Y seguro que dejo muchas. De esta lista, seguro que alguna de las capacidades son innatas, y hemos nacido con ellas… pero seguramente no todas. Y aunque existen muchas formas de conseguir aprender estas capacidades, en mi opinión la mejor forma está clara:

    Aprender haciendo.

O dicho de otra forma, aprenderlas en un trabajo, ponerlas en práctica todos los días y refinarlas… lo que me lleva a responder a la duda sobre si hace falta experiencia laboral o no para emprender. Pues aunque no es imprescindible, si es muy aconsejable por varias razones:

    Aprendes con el dinero de otro: Emprender y fracasar son dos situaciones que van de la mano, y que hay que aceptar desde el principio… y qué mejor que aprender y equivocarte en una empresa

    Tienes compañeros de los que aprender: Liderar una empresa es algo complicado, y a nadie nos enseñan a trabajar con más personas, y menos a liderarlas… así que nada mejor que tener compañeros referentes con los que aprender qué debemos hacer… y qué no.

    Aprendes de verdad: haciendo: Aunque existen cursos de resolución de conflictos, de liderazgo y de casi todo, la realidad es que son estupendos una vez lo has probado y te has dado cuenta de lo que no sabes…. pero como decíamos antes, la mejor forma de aprender es ensuciándote las manos y peleándote en el mundo real.

En resumen, sí, creo que es muy aconsejable invertir los primeros años de la vida laboral trabajando para otro y adquiriendo las competencias necesarias (pero no demasiados o podrías quedar atrapado en la carrera de la rata).