domingo, 5 de junio de 2016

TU FACETA EMPRENDEDORA



La idea de trabajar para otra persona hace que muchos temblemos, y si tú eres de las personas que ya ha conseguido un trabajo de 7 am a 5 pm, es posible que ya hayas experimentado la asfixia que ese trabajo puede llegar a generar dentro de tu vida personal. Tal vez el desgaste que ya has experimentado te lleve a pensar que los lunes son terribles, que las citaciones para reuniones y conferencias de capacitación parecen ser interminables, entre otras cosas. Lo cierto es que tener un puesto corporativo literalmente podría llegar a arrebatarles el alma del cuerpo a muchas personas.
Pero no temas, ya que debes entender que tú puedes empezar un negocio propio al mismo tiempo que trabajas para otra persona.
Asumamos que ya tienes una idea para emprender en algo que te llama la atención. En ese caso lo primero que debes hacer es definir claramente cuáles son tus intenciones dentro de unos plazos claramente definidos. Un par de esas intenciones podrían llegar a verse de la siguiente manera:

1. Yo deseo seguir trabajando en mi puesto arranca almas durante sólo seis meses más.
2. Yo deseo empezar a vivir bajo un estilo de vida de gastos moderados, a manera de poder crear una cuenta de ahorro en la que estructuraré un soporte financiero que me respalde en el momento que decida renunciar a mi puesto y fundar mi propia compañía.
3. Yo deseo llegar a mi casa del trabajo, pasar dos horas con mi familia, y luego dedicar tres o cuatro horas para trabajar en los preparativos de mi nuevo negocio.
4. Yo deseo desconectarme totalmente de mi trabajo todos los días, una vez deje la oficina a las 5 pm (o a la hora que me corresponda salir).

Esos eran sólo unos cuantos ejemplos de intenciones que yo fijé para mí mismo cuando tomé la decisión de empezar mi propia compañía y pensar en  dejar mi “trabajo seguro” de tiempo completo. En ese entonces, cuando empecé a repetirme a mí mismo dichas intenciones en una base casi diaria, logré crear en mí un sentido de enfoque y una voluntad muy fuerte que me permitieron empezar a trabajar en los preparativos que eran necesarios para poner en marcha mi propia empresa.
TODAS LAS TARDES, DESPUÉS DE TU TRABAJO, DEBERÁS HACER MALABARES DENTRO DE TU FACETA EMPRENDEDORA.
Una de las intenciones descritas anteriormente necesita ser revisada con bastante detalle para poder empezar; me refiero a la necesidad que tienes de replantear tu agenda de actividades posteriores a tu jornada laboral diaria actual. El problema que muchas personas enfrentan es que los trabajos normales se rigen bajo una agenda bastante rígida, motivo por el cual la mayoría de ellas solamente anhelan llegar a sus casas para vagar un rato, estirar sus piernas y ser perezosos.
Sin embargo, si tú deseas empezar tu propio negocio, es necesario que desde un principio te organices muy bien a manera de que puedas empezar a trabajar por tu objetivo, hecho que te demandará tiempos y esfuerzos muy valiosos. Recostarte y estirar tus piernas para descansar no ayudan en nada cuando se trata de trabajar por escapar del estrangulamiento al que te tienen sometido/a en tu trabajo actual.


En el proximo post compartire contigo algunos consejos que pueden ayudarte a definir una rutina dentro de los espacios posteriores a tu jornada laboral actual, la cual te ayudará a empezar a pavimentar el camino hacia tu independencia laboral y una mejor calidad de vida

 te espero!!!
amig@ emprendedor